¿Cómo sobrevivir a la manipulación en estos tiempos?

By | 7 abril, 2019

Si te inquieta que la línea entre la información y la opinión este cada vez mas desdibujada, que la verdad sea algo cada vez mas “relativo” o que las fake news sean la versión moderna de la propaganda y de la desinformación más propia de la primera mitad del siglo XX, es posible que en estas reflexiones, encuentres alguna ayuda para sobrellevar estas semanas de bombardeo político y tormentas electorales.

Estamos en un mundo que se comunica en 280 caracteres y a veces incluso eso ya es demasiado largo, donde parece que crece la importancia de “miente que algo queda” o como definía uno de los pioneros de la propaganda, Joseph Goebbels, “una mentira mil veces repetida, se transforma en una verdad”. O sino que se lo digan al Sr. Tezanos y su CIS.

Pero don´t panic la neurociencia nos ayuda a comprender como nos manipulan o al menos lo intentan. Vamos a partir de 2 ideas claves. Por un lado comprender que nuestro cerebro, no es tan racional como pretendemos, de hecho es lo emocional lo que tiene mas peso y marca una buena parte de nuestra toma de decisiones. Esta es la esencia de la publicidad. Un ejemplo, ¿recuerdas donde estabas la mañana del 12 de junio de 2018?. Ahora mismo estas tratado de generar, que no recuperar, un recuerdo, que si era un martes, pues estaría en el trabajo, pero en realidad no te acuerdas salvo que algo emocional hubiera hecho de ese día uno especial. Y si preguntamos donde estabas el 11 de marzo de 2004, (el 11-M). A pesar de ser 15 años antes, tu recuerdo es mucho mas nítido. Y eso es porque las emociones fijan nuestros recuerdos, o dicho de otra manera, no nos acordamos de lo que queremos, sino de aquello que deja una huella emocional, activa nuestra amígdala y condicionan nuestras decisiones y esto lo saben bien los vendedores de coches usados y algunos políticos.

La otra cuestión importante, es que a nuestro cerebro no le gusta quedar como “tonto”. Por eso nos crea la fantasía del conocimiento, un mecanismo por el cual nos apropiamos de la idea mayoritaria, la asumimos como propia, cuando en realidad no teníamos una clara opinión al respecto. Ese fenómeno de sintonía social, ha sido y es muy importante para el desarrollo de la humanidad, aunque quizás ahora lo utilizan con otros fines.

Pues bien, con esas 2 premisas, ahora las 3 claves para detectar cuando nos quieren manipular. Estás son las señales de alerta a detectar en sus discursos:

– “Todo el mundo lo sabe” conocedores de que nuestro cerebro no nos va a dejar como “el único que no lo sabía”, aunque en realidad no lo teníamos claro. Cuando escuches a un político decir eso de que “todo el mundo lo sabe”, “que la mayoría”, “que todo el pueblo”… incluso a veces en aras de la sofisticación le ponen porcentajes, dibujan encuestas, por supuesto siempre mayoritarios hacia sus ideas,… nos están vendiendo una moto. Están evitando darte la información para que tu lo valores, lo evalúes y tomes tu decisión.

– Los grandes valores son siempre un recurso ganador, ¿Quién no esta a favor de erradicar la pobreza infantil o de la Paz universal?. Pues bien cuando inculcan estos grandes valores, en realidad lo que pretenden es generar una primera sintonía para suavizar tu posición y así que otras ideas, principios o valores, con los que a lo mejor no vas a estar tan de acuerdo, entren de manera mas suave. Una fachada, que pretende ocultar algo. Esto fenómeno fluye en las 2 direcciones, es decir que hacia la sintonía o al antipatía. Es decir, si un político consigue vincularse con algún valor universal, generará una emoción positiva, que hará que valoremos de manera más benévola el resto de sus ideas. O si consigue que vinculemos a su adversario con algo negativo, pasará lo contrario, tenderemos a tratar con prejuicio lo que venga de su lado.

– Señalar un culpable para tus problemas, y por supuesto etéreo. Eso relaja mucho a nuestro cerebro, saber que alguien es responsable de mis dificultades y no es que yo no lo este haciendo suficientemente bien. Me relaja si, pero también anula mi capacidad de superación y de intento de buscar una solución por mi mismo, quedando a la merced de que un tercero me arregle el problema, casualmente del político de turno, y muchas veces con la subvención de marras. Seguro que te suena eso del “imperialismo yanqui” en voz de lideres centroamericanos, o lo de la casta, en versiones más cercanas. Lo importante es poner la causa fuera y por supuesto sin capacidad de pedir explicaciones a alguien en concreto.

Pues bien, esperemos que después de leer esto escuches de otra forma lo que nos dicen nuestros políticos y sobretodo como lo dicen, ya que cuando no tiene mucho que decir, lo suelen decir gritando. Pienso luego existo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *